El SII es una enfermedad por la que los pacientes encuentran cambios en los hábitos intestinales que pueden variar de problemas leves a graves. No se conocen especialmente las causas del SII porque no se da prioridad a las enfermedades crónicas que no suponen un riesgo para la vida. Este trastorno está relacionado en gran medida con el mal funcionamiento del intestino grueso, comúnmente llamado colon. De ahí que los signos se basen en esta zona y se acepten como trastornos funcionales. Esto implica simplemente que las condiciones no son producidas por un problema físico sustancial, sino que se inician por el funcionamiento inadecuado del intestino que surge debido al estrés, la tensión y las reacciones negativas demostradas hacia los alimentos y otros materiales.

Investigar

Los estudios de investigación muestran que los síntomas del SII surgen después de que los síntomas de la gastroenteritis remiten. Por lo tanto, existe la posibilidad de localizar daños físicos internos en las paredes del intestino, lo que explica la aparición de estos signos en el organismo. El sistema neuroendocrino se refiere a la mezcla de funcionamiento del sistema endocrino combinado con el sistema nervioso, que puede ser cubierto y controlado eficazmente por el sistema nervioso central.

Como el SII está directamente relacionado con la variable del estrés, se han realizado investigaciones para detectar la conexión entre el funcionamiento del tracto digestivo y el funcionamiento del sistema endocrino. El sistema neuroendocrino posee un control total sobre el estado de equilibrio interno del cuerpo humano. Por lo tanto, está estrechamente relacionado con el aumento del nivel de estrés de su cuerpo humano.

Inflamación

Las pruebas de los altos niveles de presión sobre la zona hipotálamo-hipófisis-suprarrenal pueden influir en gran medida en la inmunidad del cuerpo humano. Esto explica la inflamación magra que se observa con frecuencia entre los pacientes con SII. Además, se ha observado que la ansiedad es la principal razón del agravamiento del SII en los pacientes. Por lo tanto, se aconseja encarecidamente que los pacientes practiquen los principios de gestión del estrés para poder frenar los síntomas del SII.

Como el estrés está controlado principalmente por la secreción de hormonas y el equilibrio interno del cuerpo humano, se deduce que los nervios y el sistema endocrino están trabajando para suprimir los síntomas del SII y devolver un grado de equilibrio estable dentro del cuerpo.

Factor hormonal

Las hormonas ayudan a manipular la cantidad de sustancias químicas, junto con otros fluidos específicos. Ayudan a hacer frente y a reaccionar ante las diferentes situaciones que plantea el entorno. Los tumores creados por las células neuroendocrinas se conocen como tumores neuroendocrinos. Estas células se caracterizan por la secreción de hormonas. Las células neuroendocrinas forman parte de una red que se denomina colectivamente sistema neuroendocrino. Aunque los tumores neuroendocrinos pueden reconocerse también en varias áreas diferentes del cuerpo, se ha descubierto que el tracto digestivo lo tiene en máxima variedad.

Se les atribuye muchos síntomas relacionados con el Síndrome del Intestino Irritable, como sibilancias, enrojecimiento de la piel y diarrea. Sin embargo, todos los tumores de las células neuroendocrinas no pueden ser considerados como fabricantes de hormonas. Sólo los tumores etiquetados como "funcionales" son capaces de secretar hormonas, mientras que los tumores incapaces de secretar hormonas se conocen como tumores no funcionales o no secretores de hormonas.

Conclusión:

Se ha descubierto que el sistema neuroendocrino y la secreción de hormonas tienen muchos efectos sobre los síntomas del SII y los niveles de gravedad. Pero debido a la falta de investigación adecuada sobre los síntomas del SII, todavía no se han encontrado muchas posibilidades. Muchos especialistas médicos e investigadores rezan para que, cuando se resuelva el misterio, se pueda establecer un tratamiento para los síntomas del Síndrome del Intestino Irritable. Pero en la actualidad, carecemos de información adecuada que pueda proporcionar sugerencias sobre los últimos tratamientos hacia el síndrome.